Las instituciones nacionales de derechos humanos (INDH) –definidas en términos generales como organismos independientes, oficialmente establecidos por la legislación o la constitución, con el mandato específico de proteger y promocionar los derechos humanos– tienen ciertas características institucionales únicas que hacen que posiblemente sean las que pueden llevar a cabo un monitoreo eficaz de los derechos económicos y sociales:

  •  Las INDH tienen una relación con el Estado legalmente definida que les confiere la autoridad para realizar el monitoreo del cumplimiento de las normas internacionales de derechos humanos;
  • Las INDH cuentan con una gama más amplia de herramientas de incidencia que la Judicatura o los grupos de la sociedad civil, así como una cuasi-competencia judicial para recibir demandas y examinar la ley y su puesta en práctica; ofrecen al Gobierno asesoramiento, ayuda y desarrollo de capacidades;
  • Las INDH ocupan una posición única entre el Gobierno, la sociedad civil y el sistema de derechos humanos de Naciones Unidas, lo que les permite reunir a diferentes actores tanto gubernamentales como no gubernamentales;
  • Como instituciones permanentes, las INDH son capaces de dar seguimiento a asuntos durante un largo periodo de tiempo para identificar tendencias en el grado de materialización de los derechos.

A pesar de su potencial, las INDH han sido tradicionalmente menos activas promocionando los derechos económicos y sociales que los civiles y políticos. Esto puede deberse a que entrar en debates que afectan al empleo, la salud, la vivienda, la seguridad social y la educación, requiere conocer la forma en que estas cuestiones se manifiestan en la práctica.

Muchas INDH carecen de este requisito de experiencia, lo que dificulta su potencial en relación con el monitoreo de los derechos ESC. Por lo tanto, para abordar los derechos ESC y asignar prioridad a su puesta en práctica es crucial: identificar las metodologías y los enfoques suplementarios apropiados para las INDH, incluyendo el desarrollo de competencias en investigación; reunir y analizar los datos primarios y secundarios; e interpretar los datos económicos, incluyendo información presupuestaria. Sin embargo, hasta ahora, la orientación con que han contado las INDH en relación con estos asuntos ha sido limitada.

El Centro por los Derechos Sociales y Económicos está comprometido a involucrar a las INDH como actores implicados en nuestros esfuerzos, para empoderar y desarrollar las capacidades de las organizaciones del movimiento de derechos humanos con el objetivo de que puedan llevar a cabo una labor de incidencia más eficaz para la materialización de los derechos económicos, sociales y culturales. En concreto, CESR trabaja en el desarrollo de recursos para las INDH sobre cómo utilizar las nuevas metodologías para medir y monitorear el cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales.

El objetivo de este trabajo es incrementar el número de INDH que producen informes contundentes y metodológicamente sólidos sobre la obligación de los gobiernos de aplicar los derechos económicos y sociales, y también aumentar el número de Gobiernos que actúan bajo las recomendaciones de dichos informes. Para alcanzar su objetivo, CESR busca crear oportunidades para compartir experiencias y aprender mutuamente entre las INDH sobre el monitoreo de los DESC y apoyar a INDH específicas para que incorporen a sus iniciativas de monitoreo al marco de trabajo OPERA.